Maia Trabanino Menendez

maia.jpgEn el 2011 nuestra hija  Maia tenía  solamente 2 años de edad cuando fue  diagnosticada con un cáncer muy  agresivo  llamado  “Neuroblastoma”,   su probabilidad de vida era tan solo de un 30%.

Al principio como padres nos sentimos asustados, confundidos, no entendíamos nada del tratamiento y eso lo convertía en una incertidumbre  llena de angustia; después de un tiempo nos dimos cuenta que  nuestra hija estaba siendo tratada con el mejor protocolo y el mejor equipo de médicos en el país.

Inmediatamente cambiamos nuestro pensamiento de derrota por una actitud positiva, dispuestos a luchar y hacer caso a todas las recomendaciones que nos dieron los doctores y las enfermeras.

De esta manera positiva sentimos que nuestra pequeña hija podía sobrellevar  la dura carga de sus quimioterapias y de las 3 cirugías a las que fue sometida.

Hoy en día Maia está en vigilancia con  la misma probabilidad de vida  que  cualquier niño que va al colegio, juega pelota o corre en el parque.

Estamos eternamente agradecidos primeramente con Dios por darnos una segunda oportunidad de vida  y  también con todo el equipo de la Fundación Ayúdame a Vivir  que nos abrió las puertas para apoyarnos en el tratamiento de nuestra hija sin ningún costo económico, agradecemos también al personal del  Centro Médico Ayúdame a Vivir-Fundación Rafael Meza Ayau y Hospital Nacional  Benjamín Bloom  por hacer su mayor esfuerzo para salvar la vida de nuestro mayor tesoro.
 
Nuestro consejo para todos los padres que van comenzando esta dura pero no imposible lucha es tener mucha paciencia, perseverancia en el tratamiento y  muchísimo amor a sus hijos.


Ricardo y Rebeca Trabanino
(Papas de Maia)